Aquellos extraños chicos de los trapos rojos
Somos la juventud que despertó en las calles sin miedo a nada,
la generación que dejó de patear las piedras y las
lanzó en la lucha por la educación
los chicos pobres pero valientes de rodillas
peladas
que hace unos años jugaban con pelotas rotas en la cancha de cemento.
que hace unos años jugaban con pelotas rotas en la cancha de cemento.
¡El cambio de tuerca, el regateo de conciencia
la vibración fraterna, la búsqueda por estar
despierto!
De la noche a la mañana pasamos a ser parte de la izquierda universitaria
y aprendimos prontamente de organizarnos junto a la
clase obrera y aunar las fuerzas
fuimos una imagen extraña en el Chile retraído
un espíritu insolente que marchaba arduo ansioso de
alcanzar lo imposible.
Las banderas rojas, los periódicos, los camaradas
las citas y reuniones con gente del movimiento
la ideología marxista, el leninismo;
el lenguaje común que adquirimos en medio del
combate.
Mis mejores amigos los conocí en la barricada un día de mayo
pero antes muy antes fuimos conocidos por ser los
punketas alcoholicos
los cumbieros flaites de población que escuchaban
Pala Ancha
llorando a guata pela la canción del regreso al
penal.
Fuimos parte de esa juventud neo-proletaria de ropa ancha y ojos rojos
que iban a fiestas en sitios baldíos con un
chimbombo
que reían a carcajadas fumando marihuana prensada
y escapaban ebrios cuando el dueño del terreno
decidía echar a los perros.
No me vengas a decir que soy de una juventud alienada sumida en el fracaso
muchos llegamos al conocimiento y abrimos las
puertas a la desconfianza;
un desencanto a tu vida de disimulo, al plástico
que aprecias
al gasto que te consume, al individualismo patógeno
de todos los días.
Tenemos todo el derecho a creer en algo ¿sabes?
a vivir nuestra época con ambiciones y sin límites
y quizás sí: toda juventud persiguió cambiar su
historia y cayó abatida
esta vez yo dudo a toda costa de que la historia de
derrotas se repita…
déjanos tranquilos vivir con este desconsolado sueño
que enardece nuestras vidas, nuestras rabias
y
sacude la burda calma.
Ayer fuimos los que en la sala de clases hicieron
llorar al Juan Marín
pero hoy día nos llamamos peñi entre nuestros amigos
decimos chaltumay
pa’ dar las gracias
y cuando lo sentimos de verdad hablamos desde el piwke.
Nos dirigimos a las huelgas proletarias a acompañar a los obreros
Nos dirigimos a las huelgas proletarias a acompañar a los obreros
y algunos colorearon las murallas de la población
dimos el aguante con las trabajadoras de las Tiendas
Comerciales y Supermarket
los nuevos explotados de este siglo de miseria
y ahí, ahí sí que nos hicimos verdaderas personas.
Ya nos fuimos de viajes locos a tomar la ayahuasca
Ya nos fuimos de viajes locos a tomar la ayahuasca
y a fumarnos diez mil pitos mirando el Titicaca
aun así y todo, vos nos decí que somos neo-jipi o
alguna moda extraña
pero aquí no hay hippies, aquí hay rudos boxeadores
energías veraces / voraces; un pensamiento fresco recorriendo raudo las fronteras del planeta.
- a todo le dimos un sentido revolucionario - le dije al Diego luego de tripearnos
pero aquí no hay hippies, aquí hay rudos boxeadores
energías veraces / voraces; un pensamiento fresco recorriendo raudo las fronteras del planeta.
- a todo le dimos un sentido revolucionario - le dije al Diego luego de tripearnos
hoy gastamos nuestro tiempo y el desvelo en
conspirar cada paso
yo quiero que lo conciba el mundo, quizás haya
alguien que también lo aprecie
pues tal vez no exista algo más digno
que la mirada valiente de un laburante en huelga
frente al patrón
y que luego consumada la rabia transmutada a ilusión
colectiva
se haya construido mundo con las manos negras del carbón
pues es también la lucha de todos ¿no?
Se me acaban los argumentos cada vez que veo a mis vecinos parados
se haya construido mundo con las manos negras del carbón
pues es también la lucha de todos ¿no?
Se me acaban los argumentos cada vez que veo a mis vecinos parados
a las 5 de la mañana esperando la micro que los
lleva a las faenas por 200 lucas
hubo muchas épocas perdidas ya
mucho juego alentando desde la grada
mucho juego alentando desde la grada
yo quiero que le abran paso a este gran sueño
tal vez / algún día, escriban que
fuimos nosotros la época ganada.
los hijos del gran sueño otrora hijos de la pena
los hijos del gran sueño otrora hijos de la pena
convertidos en el rayo de luz de esperanza de esta
doliente penumbra
de esta indiferente relatividad, de ese estúpido equilibrio pulcro;
ya no quiero más autómatas, quiero insurrectos:
de esta indiferente relatividad, de ese estúpido equilibrio pulcro;
ya no quiero más autómatas, quiero insurrectos:
miles de niños y niñas nacidos en el barro,
crecidos en las escuelas de los no podrás
con antorchas en las manos creyendo en sí mismos
haciendo arder los arquetipos y símbolos que nos
ultrajaron la existencia.
Hoy todos los refranes cambiaron de norte y ya
caminamos por laberintos
y sí, yo también dije, alguna vez, que no te
dejaras llevar por los demás
pero de relámpago hoy me voy
pensando cosas más significativas
otros en el futuro necesitan de
las verdades.
Rayamos que para nosotros fue y es ir por la revolución
Rayamos que para nosotros fue y es ir por la revolución
y de verdad lo manifestamos ¡Cuantas veces lo
hicimos!
porque somos un puñado de historias de pequeños pueblos
yo un nieto de mujeres y hombres cordilleranos que poblaron la ciudad
porque somos un puñado de historias de pequeños pueblos
yo un nieto de mujeres y hombres cordilleranos que poblaron la ciudad
algo real (y diría puro) siempre hizo andar a
nuestros inagotables sentimientos.
Aquellos extraños muchachos de los trapos rojos, eso que somos nosotros.
Aquellos extraños muchachos de los trapos rojos, eso que somos nosotros.
Les prometí a mis antepasados que no destrozarían más nuestras vidas
ese sentimiento iracundo afloró y estoy creciendo así junto a miles
dispuestos a sangrarse las piernas y herir los codos nuevamente
todo con tal de sacarle el velo ¡gran manto! a la
conciencia dormida.
Ayer crepitando en la fogata donde hablaron los más viejos
hoy siendo muchos más que antes.
Y ya dicen que han desaparecido los fantasmas de las fábricas
ya lo dicen: prontamente cumplirán los 100 años
yo de aquí escucho el rechinar de los metales
Ayer crepitando en la fogata donde hablaron los más viejos
hoy siendo muchos más que antes.
Y ya dicen que han desaparecido los fantasmas de las fábricas
ya lo dicen: prontamente cumplirán los 100 años
yo de aquí escucho el rechinar de los metales
y el fuego hace mucho que se apoderó de nuestros instintos.
es la hidra, es la hidra
el espectro renegado de la historia
es la hidra, es la hidra
el espectro renegado de la historia
la llamarada de nuestra juventud indomable.
se que ves ingenuidad
se que ves ingenuidad
lo sé, lo sé…
pero ya no somos miserables.
pero ya no somos miserables.



Comentarios
Publicar un comentario