XXXXX
Tú caminas nostálgicx fumando un cigarrillo en un día de agosto nublado, mientras por tus audífonos tristes suena daydreaming de Radiohead. En una imagen desolada, de una época distópica sin lugar. Te dicen: no te caigas y tú te caes, te dicen, esfuérzate y tú te miras una noche borracho en el espejo, con la mirada turbia, justo antes de mandarte el jale que te mandó a la luna solitaria, donde tú y el frío se volvieron uno, y se hizo cada vez más claro que no hubo coraje para someterse a la monotonía del mundo, porque te pareció pueril, siempre insulsa y vacía. Te quedas un domingo con tu ropa oscura tirado en la cama, viendo las murallas ficticias y reales que te separan, viendo los nudos ficticios y reales que se esconden al amor, creyendo que lo insoportable es lo único, es lo que toca. Te ciegas y te quedas en el rincón de la habitación. En una mañana desastrosa: te tiñes el pelo, luego te fumas un pito y la pálida te golpea en una ciudad ruidosa donde todos te parecen iguales, y molesta caminas (o escapas) hacía un lugar que sí es lugar porque tiene plantas y flores, y las hueles y pareciera que vuelves a tener esperanza en tu cuerpo, aunque siempre termina solo en un lindo momento y no en la situación importante que permita dar un salto en esa personalidad que odias, un salto hacía la otra vereda imposible que infunde el miedo. Y así te ciegas, te lloras, te tocas, te avergüenzas. Todo te parece aburrido, exageradamente simple o estruendosamente patético. Deambulas por las calles oscuras donde parece que camino Bukowski. Te sientas en la taberna donde se emborrachó Teillier. Te desnudas en la misma flor oculta que pareció ocupar Pizarnik. Y te lo crees, porque eres SAD y DANGER a la misma vez, un espíritu mundano de culto, anti toda la superestructura capitalista y misoginia aberrante, un alma viajera que se desliza con un ácido bajo la lengua, buscando la formula a las grandes inquietudes universales arriba de un conejo gigante de ojos verdes. A fin de cuentas, cuando estás totalmente lucidx te das cuenta de quién eres, sabes que buscas apreciar y no apresar, conocer y no poseer. Buscas gritar sola en un monte florido cósmico oscuro sucio de arcoíris con la fauna y flora viva adentro y fuera de tus pies. Sé que en el fondo eres tiernx, buscas el enraizado mágico: ¡que las luciérnagas sean tus ojos! Y como un felinx salvaje, estando solitario, te acurrucas a las orillas de un lago. Sé que en el fondo te duele la vida, por eso te ultrajas y no te privas de crear. En el fondo quieres cambiar la realidad, pero no tienes idea por dónde empezar. Y lo entiendo, porque eres de mi época rabiosa, o sea pertenecemos: somos. Porque eres tu y soy yo corriendo: cuando nadie creyó y se fueron a sus islas a fumar opio, nosotros trepábamos dejando atrás el manicomio en ruinas.



Comentarios
Publicar un comentario