Embaucado

Ya no sirvo carajo, 
un solo soplido, 
una sola sombra 
y me desplomo.

Tengo la fuerza de los huracanes, 
y el miedo no existe en mi tragedia
Pero una sola mirada,
una sola verdad, 
y me siento muerto en vida.
Salgo a la calle 
y me enfrento a los aparatos 
del estado y la policía
Llego de noche, leo tus cartas 
y lloro como un maldito tonto loco



Que miserable mi destino, 
me toma por asalto 
y tan solo es mediodía.  

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