06/06/14
Han pasado tantos
días en los que he querido escribir y no he podido. Ha pasado tanto en mi vida
el último tiempo, y pensado tanto, pero tanto, que me llevo el tiempo en ello.
Hoy es domingo y esta historia se encuentra vacía, llena de cuentos de lamentos
y pensamientos perdidos en el dormitorio. Quisiera que mi escritura fuese más
constante, pero no quiero sanarme de la agonía, es que la escritura es
contrapeso, contrafuego, contra aquello que me paraliza. Y por eso mismo, solo
vuelvo a ella cuando solo quiero, no cuando lo siento, porque si hablamos de
sentimientos, yo sí que siento, y por ello me muero cada vez que el miedo me
toma por asalto y hace ver en mí, lo débil de este humano. El estado siguiente:
Sollozo/melancólico/y perdido. El joven pierde la fe y se lanza a los
caminos. ¿Lagrimas? Ninguna/ ¿Miedo?
Absoluto.


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