Good Kid
Vivo
el ruido de la ciudad: soy el coordinador del estruendo del universo
tú
eres de la angustia, yo de la esperanza: sé que nos entendemos
a
pesar de transitar por veredas distintas estamos sintiendo juntos: no te
detengas
si tú
paras yo me caigo; pedalea amigo. Mira, mira: lo percibiste cierto.
ahora
reímos con miedo, pero esa efervescencia tiene una capacidad sin limites
podríamos
ser luciérnagas o mariposas, cuando vos lo quieras
pero
aún no lo vemos. Solo estamos agitados atravesando las calles del barrio
yendo
y viniendo por la droga, siendo parceros de los dealers:
haciendo
el business easy,
y
todo el pasado es un ruido en los oídos:
bajos
tus ojos todo el mundo es una victima
sé
que duele, a mí también me sangra: se me escapa el corazón del cuerpo
y es
como el hielo enfermo y como una herida en situación nauseabunda
son los ruidos de la policía las
luces rojas las imágenes violentas,
también las siento
pero
no detengas, corre rápido: el viento secará tus lagrimas
eres
veloz, eres valiente, no mires los autos: la ciudad no está hecha para los
peatones
menos
para tus sentimientos negros. Y es todo tan crudo,
pensándolo
además que estamos en invierno y agosto cruje:
y lo
real no son las sonrisas de la postal municipal
hay
frío al lado del cautín y esto no es lo Bronx; estás pisando el barro.
Aquí
podrían encontrarte los de verde y eso sería fatal:
en
Temuco los pacos andan jalaos y odian a los pobres.
al
mandarte un pipaso en el paradero, repites, <<no quiero más>>, estás
extasiado
sale
humo por tu boca, lo encuentro romántico y triste, con estética rusa.
Yo
también escapo, me niego a entrar a robar a una casa del barrio alto:
Se lo
merecen, es cierto: toda fortuna es un crimen, pero no, no es lo mío amigo.
quiero
To Pimp a Butterfly, prostituir la belleza: es que si te gusta, porque
no?
es
que tampoco hay otro camino, me niego a quemar mis poemas
y
además aquí están todos corrompidos.
No,
no imagines los barrotes de la cárcel, no insistas con los golpes a la testa
No,
no bajes tus hombros: esa apertura puede ser terrible: horada tu alma.
Corre
amigo, corre compañero. Huye del vacío, en ese callejón no hay hermanos del
barrio
ni si
quiera hay perros ladrando: te espera la negación, la ilusión y no amigo,
podrías
estar creando arte de la muerte. Desprendiendo los pies del pantano.
Ahora
deja que las otras luces se apaguen
y
mira el charco: prométeme que cuando sea mi turno cantaras sobre mí.
Acércate
a la luz rabiosa. Los neumáticos estarán chillando.



Comentarios
Publicar un comentario