Amor de niños
Sin idealizar tu mirada, creo que la magia existe
y está entre tus palabras, que me llevan a la locura,
cuando la calma se hace presente.
Sin pensar en lo divino ni en lo milagroso,
todo cambia, todo se transforma, cuando tu estas.
Nada es tan normal como se quisiese, ni nada es tan fácil,
Pero algo ocurre y mi mente queda en blanco.
No son mariposas, ni extravagancias,
tampoco pétalos de una rosa, son maravillas,
son sorpresas que sin querer queriendo me dejan desbocado,
nervioso y temblando de lo que nace,
asombrado del fuego que existe,
dejo que lo rojo de la llama me extinga,
y sin ser ceniza, por alguna razón sigo ardiendo.
y está entre tus palabras, que me llevan a la locura,
cuando la calma se hace presente.
Sin pensar en lo divino ni en lo milagroso,
todo cambia, todo se transforma, cuando tu estas.
Nada es tan normal como se quisiese, ni nada es tan fácil,
Pero algo ocurre y mi mente queda en blanco.
No son mariposas, ni extravagancias,
tampoco pétalos de una rosa, son maravillas,
son sorpresas que sin querer queriendo me dejan desbocado,
nervioso y temblando de lo que nace,
asombrado del fuego que existe,
dejo que lo rojo de la llama me extinga,
y sin ser ceniza, por alguna razón sigo ardiendo.
Son tus besos los que me han dejado de esta manera,
es tu voz que escucho tras la puerta,
tus pasos que los distingo al caminar
y aun así, no te espero,
porque no existe exigencia de tu llegada,
ni menos denuncia de tu ausencia,
porque no te extraño, ni menos te necesito.
Entre más te quiero, más me gustas,
más te veo y más te creo,
más ahora, que después,
menos creencia y más realidad,
eso quiero.
Que la brisa toque nuestros rostros,
es tu voz que escucho tras la puerta,
tus pasos que los distingo al caminar
y aun así, no te espero,
porque no existe exigencia de tu llegada,
ni menos denuncia de tu ausencia,
porque no te extraño, ni menos te necesito.
Entre más te quiero, más me gustas,
más te veo y más te creo,
más ahora, que después,
menos creencia y más realidad,
eso quiero.
Que la brisa toque nuestros rostros,
nosotros felices, descalzos.
nacidos sin vacíos,
tomados de la mano
sin seguridad del mañana
ni cadenas que nos aten,
vivamos.
nacidos sin vacíos,
tomados de la mano
sin seguridad del mañana
ni cadenas que nos aten,
vivamos.



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