Ven
Te invito a un tabaco con poleo
A un té con miel y jengibre,
A una noche de vino y poesía,
A mirarnos ebrios,
Dulces,
Cariñosos en la lluvia,
A un abrazo de madrugada.
Te invito a mi tejado donde veo las estrellas
Y me pongo a conversar sobre el espíritu,
Acá a las orillas del río de Malleco,
Donde juegan los niños sin zapatos,
Los perros sin enojo,
El lugar mágico en el cual se han creado todas mis ilusiones.
Acércate sin temor,
Te invito a caminar por las calles de Temuco
A subir los cerros donde fuimos infantes,
A comer las moras que nos robaron,
A darnos besos acaramelados entre risas.
Te invito a jugar en los prados escondidos,
A sentarte al lado del único árbol del monte,
Y allí tranquilos, prendamos un pito de marihuana,
Que logre hacernos olvidar lo sucio que es el aire de la
urbe,
Que nos logre olvidar de las palabras con bozales
Que nos invite a reírnos de lo absurdo,
Que nos recuerde a no ser más que amigos.
Ven,
Precipítate y deja tus ropas al costado,
Tengo un escritorio repleto de libros empolvados,
Una vieja cámara fotográfica con memoria,
Tengo velas en mi dormitorio,
Lápices para rayar las paredes,
Tengo una gata traviesa recorriendo los pasillos,
Un patio libre donde están naciendo flores,
Un sueño eterno incrustado llamado amor real.
Ven,
Ven con todas tus cosas,
Luego cruzaré todas las calles para ir a verte,
Recorreré todas las ciudades por tu perfume,
Robaré asustado la comida en el Supermarket,
Hasta escribiré cartas patéticas en días donde el amor nos
haga falta.
Te llevare los discos que aun guardo en mi repisa,
Escucharemos drogados la Cantata de puentes amarillos en tu habitación,
Nos silenciaremos las frases íntimas cuando haya gente en casa,
Escondidos nosotros en el acto enardecido.
Llevaré mis nervios del amor prematuro un día martes,
Te presentare a mis nuevos colegas,
Nos reiremos juntos,
Saldremos borrachos y abrazados del bar del centro.
En un día cualquiera,
Mi imaginación de acuario siendo cascada en tu cabeza,
Mi imaginación de acuario siendo cascada en tu cabeza,
La suavidad de mis manos siendo descanso en tu pecho,
Mi rostro iluminado en tu cielo que hoy podría nacer. Ven,
Estoy germinando soles desde la ventana.



Comentarios
Publicar un comentario