Muchachos de utopías
Mis mejores amigos los conocí en la barricada
un día de mayo, corriendo de los pacos
pero antes muy antes fuimos conocidos por
otras cosas
por ser los punketas alcohólicos
los cumbieros flaites de población
que escuchaban Pala Ancha
llorando a guata pela la canción del regreso
al penal.
Nosotros fuimos parte de esa juventud neo-proletaria
de ropa ancha y ojos rojos
que iban a fiestas en sitios baldíos con un
chimbombo
que reían a carcajadas fumando marihuana
prensada
y escapaban ebrios
cuando el dueño del terreno decidía echar a
los perros.
Ayer fuimos los que en la sala de clases
hicieron llorar
al Juan Marín; a mí me hicieron pelear
pero hoy día nos llamamos peñi entre
nuestros amigos
decimos chaltumay pa’ dar las gracias
y cuando lo sentimos de verdad hablamos desde
el piwke.
Todo un cambio ¿no? y sabes,
tenemos todo el derecho a creer en algo nuevo
a cambiarnos, a vivir nuestra época con
ambiciones
y sin límites
y quizás sí: toda juventud persiguió cambiar
su historia
y cayó abatida
pero esta vez dudo a toda costa
de que la historia de derrotas se repita.
Es que tenemos viva la esperanza,
lo veo en tus ojos:
nosotros somos juventud
que despertó
en las calles sin miedo a nada
los chicos pobres pero valientes de rodillas
peladas
que solo hace unos años jugaban con pelotas rotas
que solo hace unos años jugaban con pelotas rotas
en la cancha de cemento.
Por eso confió que algún día tú y yo
haremos algo importante…
en la multitud iracunda de colores seremos
millones
no tendremos miedo para abrazarnos
ni en el frio ni en calles polvorientas que nos
vieron,
liberaremos el fuego sagrado que reposa en nuestro
pecho-
En ese momento serán otros los que sigan el ejemplo
los chicos suicidas caminaran con las costillas
rotas
las jeringas yacerán en el suelo
se secaran las lágrimas con nuevos compañeros,
las paredes del mundo tendrán nuestras consignas:
queremos
otra vida, esta nos duele.



Comentarios
Publicar un comentario