En días como estos me volví “poeta”
Y no solo me quede mirando la ventana
También fui a disfrutar la lluvia junto a los perros
Y viví mi historia romántica con la ciudad y el ruido.
Había más humedad que esta, y quizás más escarcha
Pero construía mundos sin tiempos con sabor a menta
Por las noches estrelladas lanzaba mi fraseología visceral
>>Mi amor desbocado salpicaba en nuestros barrios muertos<<. Tenía un pájaro azul ensangrentado que lloraba
Y mi forma de darle espacio fue transformarme en su aullido
Descorazonado camino de los espejos, pero fui lleno de ilusiones:
Y en su vuelo negro descubrí la luz de ser niño.
Vivir sin timón y en el delirio; vida de poeta
de amigxs de cantinas, amores que no recuerdo
la poesía me devolvió los ojos, o quizás fue el invierno
o quizás fue la pena, y la fuerza que nació de mi corazón herido.
De algo estoy seguro: no había otra manera
El papel tenía que dejar de ser blanco
Mis manos debían aprender a conocerse
Y el corazón debía sacudirse para sentirse libre.
Como ahora, con estos colores
Y este amor cálido de otoño.
Las hojas caen y está bien despedirse.


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