En el delirio



Sin timón y en el delirio quedando a la deriva
Remojando llantos y herido en frio,
Mezclado entre el dolor y la rabia
El disco pare, le dice no sigas.
Sin timón botado en la calle oscura
Camina sin zapatos, llora su melancolía.
Cayendo al suelo lentamente
Y la Desesperanza, y desconfianza en la amargura.
Su cabeza trastocada se vuelve enfermiza.
Y sin rumbo en las ideas, nada es convincente.
Abofeteado, trasquilado en el delirio,
Llora sangre y se cansa de su locura.
Parado en él, sin fuerzas en la mente,
Con desdicha, Ni abrazos que lo contengan.
Se pregunta, si esta es su suerte,
La del mal huésped
Que entra en el momento donde no lo esperan.
Inocente y sincero se lo encuentra,
Que así he de vivir, dice llorando él,
La del niño que juega, y todavía sueña
En un barquito de papel,
Donde nadie del timón se adueña.
La mar venia fuerte, y nadie la esperaba
Menos el soñador, menos el poeta.
Pero llega, la pena llega.
Aplastando la ternura
Matando al pájaro
Cortando raíces.
Cerrando puertas
Sin timón y en el delirio se ha quedado,
Así como ha vivido.
A la deriva, a duras penas.

Comentarios

Entradas populares