de lo que quedo y de lo que no se hizo humo
Entre vueltas y vueltas,
Nuestros ojos no siempre se
equivocaron,
No siempre se perdieron,
Y en ese curso,
No solo nuestra lápida mejoro sus detalles
Si no que hizo de la
existencia, algo de calle.
En el retorno algo
aprendimos.
Y los impulsos le dieron
cara a las bestias,
Hoy estas euforias, son
pulso constante,
De esta, nuestra consecuencia
No se vive por vivir,
Entre grises y claros,
Nuestros rostros plenos,
Nuestros rostros masacrados,
No son lo que ves.
No son lo que tú sientes.
El libro se lee hasta el
final.
No se vive por vivir.
Entre lo cotidiano y la
sorpresa,
Nos lanzamos una y otra
vez,
Y aquí estamos,
Dándole cara,
Afrontando,
Y en el mar de recuerdos,
En un margen muy delgado,
Todo lo vivido,
Se hace carne en el humano.
Y muestra rostro,
Un rostro brigido,
Donde se hace de lo posible,
El sueño del corazón alado.
Seguimos disidentes.
Respirando el aire que
todos respiran,
Enfrascándonos en lo mundano,
Y haciendo de lo vivido,
Ceniza del futuro.
Que quede claro,
No se vive por vivir,
Hoy somos mucho más que
eso.



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