Manifiesto para los nuevos días




1

Voy a dejar todas mis boberías en un estante antiguo  
y empacaré mis ropas en bolsas plásticas para que se ahoguen
llevaré los artilugios modernos a la esquina de tu barrio
y les prenderé fuego en una imagen inolvidable.  

2

Llevaré un bate de sentencias para golpear mis sombras de dudas en la noche
para golpear los vidrios embusteros que reflejaban otros relatos
voy a desnudar mis pulsaciones en el lago tenue donde nació mi estirpe
y volveré a florecer libre de categorías sin pedirle permiso a nadie.
  
3

Los instantes sumisos: que se los roben, que los meen y rasguen los perros
le pediré al barrendero que lleve mis aullidos a la casa de los cuicos
y los vomite sin descaro en la puerta del condominio.
Les pediré a las nanas peruanas de Santiago que cocinen un festín de perdigones
y mientras los patrones coman un muffin agrio de amargura
junto a un té gélido de vergüenzas ajenas 
vean en la tele como los sopaipillas les desvalijan la vida.  

4

Estoy con mi voluntad escupiéndole no al vacío, si no a las caretas idiotas
vomitando gritos a la policía como cuando tenía 15 años
estoy interpretando a mi alma mientras acaricio a un pájaro color azul
meditando cada cierto tiempo para no volverme un loco.

5

Y voy a escribir con todas mis pasiones
voy a insistir con mi fulgor al desacato
que me suden las manos, me sangre la frente
que mi vida se va y yo quiero ser para siempre.

6

Llevo el corazón partido y mil sueños que fracasaron
acarreo en mis alas las paginas miserables de nuestra clase porfía
pero jamás me veras llorar ni marchar siendo un arrepentido
conmigo llevo la proyección real de sonrisas que podrían tener mis hijos.

7

Voy a escribir habiéndome atascado en el precipicio
luego de haber caído súbitamente al valle de la demencia.
Voy a volar entre los edificios grises de la ciudad
para ver a los niños jugar en el río de la montaña
les soltaré mis esperanzas en un viaje a la luna
para que en la noche ellos también sueñen con tocar el cielo.  

8

Voy a escribir despojado de artificios
y voy a ser el vil molesto del paraíso hipócrita.

Seremos tormentas en los días soleados de la burguesía
huracanes desaforados arrasando monasterios
quiero estar ahí escribiendo con manos de acero
mientras sus castillos de ficciones se derrumban.    

9

Y voy acariciando con ternura a mis hermanos y a mis hermanas
con los que conspiro en tabernas y plazuelas
junto a ellos fui un joven romántico llevando las banderas enarboladas
y las capuchas en mi rostro y las manos frías arrumando piedras. 

10

En los tóxicos progresos nuestros pasos fueron rojos de valentía
fueron golpes mortales contra el ejercito de falsos
fuimos dejando que se expandirá como aire fresco la utopía
y así aflorarán en los campos y ciudades todos nuestros sentimientos.

Comentarios

  1. Que nunca se apague esa llama de rebeldía e identidad. Tus palabras incendian la miseria, que mientras se consume puede ser luz y hogar.

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