Maldita idea la de pensar

26 de diciembre.
Mi regalo de navidad

Ayer soñé que todo lo que pienso se convertía en algo real. Concreto, visible, tocable, como cualquier cosa de la materia del mundo. Era tenebroso. Ahí estaban todas las ideas, pensamientos de micro, y tantas ideas que cuando uno anda caminando por la calle se le cruzan, para luego perderse, como tantas otras divagaciones. Mis sueños, aspiraciones, y deseos, ahora no eran más que algo, una maquinaria pesada, una estructura extraña que contenía cada maldita idea de mi cerebro, hasta ese pensamiento que está en el inconsciente aparecía, como queriéndome recordar que eso también era mío. Y en medio de la excitación de lo ocurrido, trate de escaparme, esas ideas convertidas en un monstruo salvaje se pararon frente a mí, yo sin saber qué hacer, seguí corriendo, no quería estar ahí, el delirio, la fantasía y la magia, no existían, eso no era lo mío. Esa realidad me atormentaba, sentí un miedo fugaz pero profundo. Corrí y corrí, y luego de unos minutos desaparecieron. Así fue como logre despertarme. No estaba en mi casa y no quise volver a dormir. Eran las 6 de la mañana.

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