Es hora de despertar
Es hora de despertar principessa.
El juego ha terminado, la vida real ha comenzado y tú sigues ahí, y eso es lo
lamentable, sigues ahí. Es momento de no mirar atrás pequeña, es hora de ser
valiente, pero no de palabra, no de acto, porque lo parecieses, es momento de
combatirte a ti misma, de combatir tus miedos y tus penas. Ya no puedes seguir
repitiendo esto como si fuese un circulo ¡La vida no es un circulo! Puede ser
cualquier cosa pero menos algo cíclico, constante y duradero, ¿Dónde está la
sorpresa? ¿La espontaneidad? Es momento de descuadrarse, no ser nada, no ser una
figura, ni un triangulo, es el momento de vivir, es el momento de la insurrección
desaforada de tu cuerpo, mente y espíritu. Ya basta con lo premeditado, con las
reglas y las normas, vamos a ponerle algo de rockandroll a la vida, no a los oídos,
a la vida, el oído todavía tiene mucho por escuchar. Vamos a arder, pero arder
de verdad. Ahora comienza tu vida, no la vida de otro, es el momento de dejar
lo mono, lo mono-gamico, lo mono-lingüe, lo monó-tono, es el momento y lo que
no avanza retrocede y te veo a 10 pasos a tras como si todo lo dominaras a la
perfección, ¡pero qué error!
Vamos a rodar por el mundo, con
las patitas en el suelo, caminando, buscando y aprendiendo, pero vamos de
verdad, no te aseguro nada, tampoco que estaremos siempre juntos, solo quiero
arder, y si ardemos juntos será mejor, pero vamos, anímate, vamos a correr por
todos los lugares en busca de un lugar para amarnos, para beber y disfrutar. El
mundo se acaba mañana y sigues ahí, ¿A caso no te han invitado a la gran
fiesta?, ponte tus zapatitos de cristal, pero la fiesta no terminara a las 12,
terminara cuando nosotros queramos que termine, es así de sencillo, así como
queremos estar ¿en qué momento importo tanto lo que diga el resto? ¡Basura! Descomponete,
descomprométete, desaforate, destina-te al baile, destina-te a esto, a arder, a
bailar, a gritar y vive este momento perfecto, vive la imperfección de nuestros
rostros por la mañana, de nuestros cuerpos, de nuestra vida, pero vívela, no lo
lamentes, sonríe y yo te acompaño, sonríele al mundo pero porque lo sientes, no
seas una careta vacía como la publicidad de todos los días, es momento de que la
rebeldía se apodere para liberarse.
¡Ahora cuerpos del mundo, moveos!



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