Mi amigo, el poeta
Venia
llegando de la paz, y mi viejo amigo me recibía en Iquique. El padre de mi
cuñado, llamado, Óscar
Castro. Un hombre que se crio en tierras araucanas, y que por problemas con el
estado se tuvo que alejar de su nicho. Al llegar, me vio que venía con un
mohicano, algo hediondo y feo de ropas, pero me dio un saludo, y me sentó a
conversar con él. Saco unos cigarrillos, y nos tomamos unas cervezas. Me puso
mirada de pillo, y empezó con su discurso poético, el que ya en otras ocasiones
había escuchado. Entre divagaciones varias, me dice que yo ando metido en las
guerrillas en la selva colombiana, que por eso estoy viajando. Luego se las
lanzo contra el capitalismo, mencionando unas teorías charchas del
apocalipsis, para luego terminar
hablando sobre el origen del universo y los mapuche. Que como se originó la
sociedad chilena, y que me interesa a mí, pero bueno, tenía que escucharlo. Necesitaba
alojo por unos días, y tan famoso no soy, como para tener tantos amigos en el
norte. Continuamos, al parecer el viejo estaba algo ebrio, pero me dijo unas
palabras que se me quedaron rondando por la mente: tú eres un viejo chico,
soñador como un niño, pero con sabiduría de abuelo. Me acorde de Eufemio, mi
gran roble, y le lance que solo era un muchacho contemplativo. Y que mi vida,
así como la de tantos, estaba transitando por unos vaivenes profundos, nada
más. Miren que en las güerillas, viejo de mierda. Solo ando disfrutando de los
días, me decía mi subconsciente. Mire que matando gente, con suerte me sostengo
en el equilibrio, y voy andar a lo militar por la selva. Yo por las selvas,
respiro, respiro. Yo por las selvas, cierro los ojos y me mimetizo con la
fauna. De noche duermo con las hojas. De noche delirio. Mi amigo el poeta, es
un viejo feo, pero no lo quiero perder, este año se comprara una casa en el
valle del Elqui, y no me molestaría, pasar cinco, diez, o veinte días,
escuchando sus historia, con el fin de que en las noches, las estrellas del
cielo, escuchen las mías.


Comentarios
Publicar un comentario