Militancia de izquierda
Militar ayer, era...
levantarse temprano los días jueves,
Juntar dinero todos los
meses para levantar la organización,
Buscárselas por ahí e ingeniárselas
con los tiempos.
Comprometerse,
Dejar la dispersión
Y aunar fuerzas por un
objetivo colectivo.
Dos consignas: transformar
y cambiar,
Algo que nunca se le olvido
a este joven camarada,
André Breton, lo dijo,
señalando a Marx, y Rimbaud,
Hay que cambiar la vida, y
transformar el mundo,
¿Si
no somos nosotros, quién?
Eran las dudas que siempre
dejaban en el aire.
Para militar, había que
estar consciente del trabajo duro,
Del ser paciente, de los días
caniculares y cotidianos.
Que esto es un proyecto de
vida, me decían los más viejos,
Que este es un compromiso
con nuestra clase explotada, pensaba yo.
Y ahí estaba, enfrascándome
con la vida,
Dándole sentencia de muerte
a los lacayos del estado,
Y jurándome a mí mismo no
echar nunca pies atrás.
La militancia... un día decidí
dar un paso al costado,
Alejarme un rato de los
brabucones, de los pinchazos al celular,
De la policía hostigándome por
las calles,
de la persistencia de llevar hasta el final
los anhelos.
Es que no era fácil, es
trabajo para fortachones,
Y yo solo... soy un débil humano,
Creador, constructor, pero
uno más del montón.
Militar era... lo mismo que
hoy,
Con el mismo sentido y
profundidad.
Las condiciones de
explotación no han cambiado,
Ni hoy ni en la revolución
falsa de los burócratas comunistas,
Siempre hubo pobres
cagandose a otros pobres.
Yo lo sabía, solo quería que
esta vez fuese diferente,
Que nadie se arrancara con
los tarros,
Quería que esta vez fuese
diferente.
quizás mañana haya
cambiado todo y yo, ande por ahí,
Arriba de un barco, alejándome
cada vez más de ciertos horizontes.
Alejándome, lentamente, alejándome.
Sin embargo, aunque hoy no este forjándome
con el hierro de los leninistas,
Aun mantengo los sueños que
me vieron un día partir,
Aun milito por mi clase,
Y sueño con un día, donde
la libertad sea nuestra bandera,
Y las cadenas de los
pobres, atoraos a una maquinaria,
Llamada capitalismo,
Explote realmente y
desaparezca.
De verdad que lo deseo,
La consecuencia de los
actos me continua latiendo,
Y sigo a fierro contra
todos aquellos,
Que mantienen el miedo en
este bando.
Tengo las esperanzas vivas empuñadas.
El miedo va cambiar de bando.
Yo nunca.
Tengo las esperanzas vivas empuñadas.
El miedo va cambiar de bando.
Yo nunca.


Comentarios
Publicar un comentario