Lugar
Nunca le dije a los conejos
que el amor había muerto
pero si leí los poemas
avergonzado entre los cerezos
Atravesando la lluvia
por las estaciones
con esa sensación prístina
de saberse agujereado
De dónde venimos
qué es lo qué somos
acaso tenemos derecho
a nombrar un horizonte
Venía escuchando,
la música por los cascos
entonces valía marchar solo
y obligarse hasta saberlo
Nunca le dije a nadie
que mi duda se transformó en llanto
lo mío fue escarbar el huerto
hasta ver la maleza de oro
Y jamás le mostré los dientes
a quien nació para ser amado
es más, todavía tengo lágrimas;
te quise mucho viejo amigo
Lo mío fue venir bajando cerro
cómo dicen los sabios antiguos
un traguito pa la tierra
y a mancharse la vida.
Ahora llevo estos cantos negros
la florcita en medio de la espiga
soñando dulce con el firmamento
y la mano fuerte puliendo la piedra.



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