Un lugar donde existir


 

Cuando nos sentimos desolados venimos aquí a pasar el tiempo 

y la imaginación junto a los elementos de la ciudad se abrazan 

los sentidos se besan, adentro y fuera de los cuerpos 

y no hay drogas, aunque la melancolía pareciese ser un frasco 

de todos los licores que alguna vez bebimos 

y que de un momento a otro -cuando se desaparecieron 

los envoltorios y se esparcieron por nuestras manos 

y nuestros ojos, se volvieron parte de uno, 

de aquél andar solitario y nostálgico de futuro, 

de este presente y de los días que fueron.

 

Y se escucha la suave agua aquí y tomamos algunas rocas 

para que choquen con otras rocas 

buscando que todos jueguen y dejen de hablar 

para que se vuelven a escuchar o sea, a palpar, a llorar y a olvidarse//// 

Y que lindo es olvidarse, destilar las lágrimas cuando se tiene un alma niña,

logras reunirlas con otras que son libres a su manera,

las ves jugar mientras los planetas, o sea nuestros ojos, se unen al baile.

 

El cielo brilla, son las estrellas de millones de años 

hay árboles de miles y aún siguen vivos:

esa araucaria milenaria y ese cielo celeste, es el Sur del Mundo

no dudé ni un momento en abrazarlos, la humanidad lloró en mí

rozó las raíces. 

 

Invito a mis amigos a reír y a querernos, 

porque no hay sentimiento más sereno que al amor; 

al menos así me hace sentir: sensato y sin culpas, 

lo hago porque quiero y hoy despierto enamorado: frágil. 

 

Hay que superar esa boba incapacidad de demostrar afecto 

no somos como ellos, 

como los que nos enseñaron la no vida 

somos mucho más que eso 

yo por ejemplo cuando te veo, veo luciérnagas 

y me entra rápidamente la curiosidad de soñar 

y cuando te siento llegar, siento aires frescos 

y se aprecia como si nunca hubiese contaminado el espíritu 

y cuando te pienso en la distancia, tal vez en la cordillera 

te lloro, te lloro en coros cubiertos en ríos de alegría 

porque aprendí a amar sin clausulas y a seguir siendo cuerdo.

 

Ahora mi amor vuela libre adentro y fuera de nosotros 

y no te conozco y quizás jamás lo entiendas

pero ojalá te tropezaras con los poemas

y tu rostro tocara al mío en la caída, 

ojalá todos nos besáramos con la poesía. 

 

Deseo que algún día te sientes conmigo aquí y no me pidas nada, 

y veas cómo todo sucede; 

en la cabeza tengo miles de palabras pero primero quiero sentir.

 

Es tan lindo sentarse aquí, mira la luna. 

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