El universo




La filosofía occidental y los problemas existenciales del ser,
Así se titulan todas los dificultades de la muchedumbre,
Así se fraguan las formas de pensar uniformes.
Que nunca se habló de autoestima;
Del quererse entendiendo el cuerpo como un templo,
Y se terminó como siempre concibiendo en los hechos el amor como ego,
Búsquedas espirituales que nunca encontraron más respuestas que el individuo,
El todo, el universo entero.
No sé en qué momento no se encontró importante el desaparecer,
No la persona, sino al lenguaje perturbante del elogio individual.
Los textos explican que somos reflejo del universo,
Portavoces, transmisores de la tierra (u océano),
Y que así como el árbol llamado cedro;
De una belleza extraña y cautivante,
Se explican visiones del pasado de acuario,
En la que mis palabras dan cuenta de otras historias,
De la energía del cosmos,
Y de la fuerza que así como palpita en mi corazón,
Latió en el centro de la selva amazónica.
Los nombres pasaran de moda, no sembraran nada,
Quizás todo esto, de lo vivido, sea parte de algo infinito,
De una misión cósmica, no terrenal, ni superficial,
Si no más bien espiritual y simbólicamente religiosa.
Quizás, haya verdades del mundo que todavía no se conozcan,
Y que esas certezas escondidas expliquen de manera cabal la existencia,
Todo eso es fácilmente de dilucidar,
Pero mientras tanto,
Yo quiero mirarte a los ojos,
Que nuestras miradas conecten
Y el soundtrack conectado a mi testa, despegue,
Se salga de este mundo ruin,
De nosotros tan mezquinos y pasajeros,
Y que veamos más allá del amor que nos consume,
Apreciemos el delicado acto de besarnos como una creación imperecedera,
Con el objetivo de que seamos realmente el fuego del sur.
Y no historias ficticias que nunca acaban por enamorar a alguien.
Que nunca concluyen por ser reales.
Yo no le pido milagros al mundo,
La luna ya me lo ha dado todo,
Tan solo tengo unas ansias impresionantes,
Por darle la vuelta a las vicisitudes terrenales  
Y no por capricho propio;
Este viajero del universo a los ochos años supo a qué venía,  
Y ahora estoy haciendo todo lo imposible
Por concretarlo,
Despierto y más lúcido,
Las borracheras y ojos rojos no dicen nada,
Tras lo gris, existe un cielo infinito en el ser,
Y el sol sale todos los días;
Así comprendí que yo no era más que ese caos,
Algo incomprensible a la primera vista,
Pero algo tan bello que la ahorca no es opción para el escape.
¿Quién querrá morir, sabiendo esto?
Que me lapiden, las fuerzas del sol,
La magia del océano,
En su fondo, en el más terrible fondo,
Hay una belleza increíble esperándome.
Así me la vivo yo,
¡Aburridos!

Comentarios

Entradas populares